12/06/2011

Onírico

Te pienso y te sueño
me atrevo a soñarte

desde mi vigilia
a plena luz
a mediodía
te sueño además
en las noches
con los grillos
con las amapolas y luciérganas
agitando
sus cuerpos de fuego
alrededor de ciertas madrugadas.
Sueño que te sueño
sueño que me sueñas
al Sol
o boca arriba
frente a esa Luna
entre cometas
y luceros
entre asteroides
y Vía Láctea
mientras doy vueltas
sobre los anillos de Saturno
a un paso de Andrómeda
a un respiro
de la constelación de alguna Venus desvestida.
Te sueño
te pienso
hasta que despertar
es la cara oculta
del planeta en que me encuentro.

2 comentarios:

Halcón peregrino dijo...

Atreverse a soñar es asumir el riesgo de la magia, de lo maravilloso, de ese mundo donde se tocan las almas. Leerte hacer crepitar la piel.

Un beso.

roger vilain dijo...

Soñar es eso y es más. Cerrar los ojos, o abrirlos, qué más da, y aún así ser abrasado.