5/05/2011

Tu cuerpo aquí, en medio de las piedras,

sucede que no te conozco

pero recuerdo la historia de tu encuentro

una historia que no es de este mundo,

entonces comprendo,

eres diosa,

saludas a la gente,

te complace subir

y mirar lejos;

deshojas margaritas

pasas la noche en vela

y lees recostada en ese arbol

hasta que aparecen los luceros.

2 comentarios:

Mutis dijo...

Qué hermoso recuerdo. Precioso poema. Un beso.

roger vilain dijo...

Sí, dicen que los recuerdos son la piel del corazón. Abrazo.Gracias por echarle un vistazo.