10/20/2011

Biografía


Desde tus senos
levanté los ojos
y miré ese valle.
Entonces respiré hondo
esperé un poco
me abracé a un pezón
luego a otro
pude mordisquearlos
degustarlos
contemplarlos
como a una flor en la palma de la mano.
Los besé

los besé
pasé mi lengua hirviendo
de mil modos distintos
para luego
comenzar a descender
colina abajo
por tu vientre
por tu ombligo
por la línea de tus vellos
más allá
más al sur.
Probé el vino escondido entre esos labios
supe de tus jugos
supe de tus pliegues
justo entre tus piernas naufragué
me hundí a placer
y sólo entonces
únicamente entonces
fui un hombre feliz.

2 comentarios:

Halcón peregrino dijo...

Extraviarse en un cuerpo que se entrega sin preámbulos, que se estremece, que hace feliz. El mundo es perfecto.

Besos.

roger vilain dijo...

Es perfecto cuando lo construyes, cuando participas, cuando entre dos van dibujándose ciertos perfiles que poco a poco han decidido tejer. Sí.
Besos iguales.