2/09/2012

Espejito, espejito



La bruja de Blancanieves tenía un espejo que le dijo la verdad. Su furia no fue menos, pero al fin y al cabo al pararse frente a él vio el reflejo de sí misma y su fracaso, es decir, encontró ahí mismo un rostro carcomido, unos dientes amarillos, una realidad tal como era.
Chávez tiene un espejo que se refleja en el gordito que lo mira, es decir, echa para afuera lo que el señor quiere vislumbrar, no lo que es. Por eso vive en una nube, por eso el castillo encantado de Miraflores es el reino del embuste trocado en verdad nacional para un grupito de sinvergüenzas, de pobre gente -incluida intelectuales y demás rastrojos por el estilo- que extiende la vista más allá de sus narices en función de las monedas que tintinean desde el poder.
El espejo de Miraflores sirve para inventar cifras maquilladas, hace las veces de mago improvisado, es el pote de humo bueno para David Copperfield pero muy malo para estadistas que se respeten. Cuando Chávez lo interroga, cuando pretende contemplarse tal como es, el espejo de Miraflores cierra los ojos, aprieta el culo y se traga el reflejo del Presidente: muestra con exactitud apenas lo que éste añora ver. Es un objeto de lo más curioso, claro, y su mal descansa sobre el hecho simple de la supervivencia: así como tantos dicen lo que el ególatra sueña escuchar, así como un montón de aduladores arroja de los dientes para afuera arrullos de embustes para acariciar oídos poderosos, el espejito de Miraflores no reproduce lo que tiene enfrente sino que, dándole un puntapié a su naturaleza, según diría un filósofo, se complace ya no en reflejar, sólo en ser reflejo. De este modo no lo arrojan contra el suelo. Así, la mentira hace feliz a un narciso redomado.
Este país va de cabeza, una camarilla jura que se lo metió para siempre en los bolsillos. Seguimos siendo un circo: ya veremos cuánto dura la función.

2 comentarios:

Halcón peregrino dijo...

Esperemos que no mucho más. Qué bueno ver nuevamente artículos de actualidad.

beso.

roger vilain dijo...

Ojalá, sí, ojalá. Gracias por visitar y comentar. Beso igual.