5/03/2012

Humo

Descansar de los días grises, de la mediocridad en las calles, de las hojas que caen sin ser otoño. Qué ganas de meterme un Gauloise entre los labios, un Partagás y el brandy ahí, Cortázar en la página cuarenta. Las cinco en punto de la tarde y yo en este café sucio y barato, el poniente a la lejos guiñándome los ojos. Nadie me saluda, nadie me interrumpe. Puedo deshacerme en la lectura. Qué ganas de perderme en mí.

1 comentario:

FilosofandoEnGuayana dijo...

Usted escribe muy bien, muy sabroso.