6/25/2012

Marino



Miro llover en mi pueblo
las nubes se hinchan, los pájaros no vuelan
también me humedezco
una gota furtiva cuelga de esa hoja
se aferra
con manos y dientes se burla de la física y de Newton
lágrima de vidrio
en la punta de un helecho.
Entro
deambulo por sus calles y mercados
caigo de bruces en ese mundo acuático, redondo
despliego las velas
navego a mis anchas
mientras comprendo que el mar es una señora elegante, sudada,
llena de crustáceos
llena de abismos, islas, puertos, amaneceres y resacas.
Soy Neptuno, soy Simbad, exploro entonces cuevas, fosas
toco tus algas
me llevo a los labios el agua salada que te sale de los poros
termino acurrucado entre tus senos
abrazo con fuerza tu cintura
y cae la lluvia, llueve, llueve a torrentes en mi pueblo
esa gota cuelga de una hoja
una lágrima en el ápice
que se viene
se desprende
cae
y desaparece para siempre.

2 comentarios:

Halcón peregrino dijo...

Hermosas metáforas que hacen sumergirse y desear no salir.

beso.

roger vilain dijo...

Eso es el lenguaje, una metáfora de nuestro tamaño.