7/10/2012

Daniel y el chocolate



Daniel: Papá, papáááá, papááááááá
Yo: Dime, cariño, dime
D: ¿Ves aquella Nutella gigantesca?
Y: Ah, sí, claro, ufffff, qué grande, es un adorno, no es de verdad
D: Papi...
Y: ¿Sí?
D: ¿Qué harías con una Nutella así de gigante en casita?
Y: Bueno, a ver, a ver... Creo que compartiría un poco con todos. Eso haría.
D: ¿Y tú Camila?
C: Me comería un pedazo, luego la guardaría, y tendría para después y después y después y después y después. ¿Y tú Daniel?, ¿qué harías con esa Nutella tan requeteinmensa?
D: La llevaría a mi cuarto, pondría Alvin y las ardillas y ya, listo, me la comería toda, toda, toooooooodaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa.

Luego de publicado el texto anterior y en vista de que la señorita Camila Vilain entrara y lo leyera, manifestando su más enérgica protesta, procedo entonces a realizar algunas modificaciones que según ella resulta indispensable realizar, pues a su juicio se dieron graves alteraciones de parlamento en boca de los personajes involucrados en la conversa. Así que ahora mismo copio fiel y exactamente la hoja manuscrita que me ha hecho llegar después de pasearse por el blog, fruncir el ceño y evidenciar su descontento:

Camila: Papá, papá, papááááááá
Roger: ¿Sí?
C: ¿Qué harías si tuvieras una Nutella tan grande como ésa?
Y: Me la comería día tras día
C: Ah, yo compartiría con todos
D: Y yo pondría Alvin y las ardillas y me la comería tooooooodaaaaaaaaaaaaaaa.
Y: Jajajajajajajajajajajajajaja.

1 comentario:

Halcón peregrino dijo...

jajajajajja, todo lo que puede provocar un gigantesco porte de Nutella.

beso.